domingo, 8 de enero de 2012

Pensando en el Primero de Mayo



Siempre me enseñaron que trabajar por la paz
supone trabajar por la justicia,
que no hay paz sin pan,
que no hay paz sin justicia.

Por eso, pensando en el Primero de Mayo
en estos días en que la crisis nos da para hurgarnos en la conciencia,
pienso, que habrá que pedir perdón
por la explotación de los trabajadores,
por el trabajo en cadena que nos hace perros sin ladrido,
por las horas extra que nos roban el tiempo libre
por los contratos basura que nos sumen en la inmundicia.

Habrá que pedir perdón
por las maquilas y sus condiciones de esclavitud,
por las ERE y las ETT,
por hacer de los parados personas de segunda clase,
por la precariedad laboral,
por la jornada de ocho, nueve, diez…horas,
por los subsidios de limosna legal,
por todos los sueldos no pagados,
por los descuentos en las huelgas,
por el ninguneo a los trabajadores.

Habrá que pedir perdón
por la discriminación de la mujer,
por la diferencia de sueldos sexista,
por el maltrato a la naturaleza, disfrazado de obtención de materias primas,
por los accidentes laborables evitables,
por nuestro consumo alimentador del sistema.

Habrá que pedir perdón
por el enchufismo y los trepas,
por la connivencia con el explotador,
por la irregularidad contractual,
por la insolidaridad entre los trabajadores.
por los chivatos y los esquiroles,
por los burgueses y los chaquetavueltas,
por tanto patrón, patriarca, patraña, patronal,
patriota y patrimonio
y por tanto hijo de “putra”….


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